Evaluación Previa

Estudiamos el caso, antes de los litigios

Nunca es demasiado temprano.

A partir de la información que nos proporciones, evaluaremos junto contigo las mejores estrategias y alternativas para prever, controlar y operar escenarios litigiosos.

Los documentos y evidencias son importantes para nosotros.

¿Cuando vale la pena una evaluación previa?

En estos tiempos las precauciones son indudablemente valiosas para todas las personas, empresas y grupos.

  1. Compromisos vigentes. Arrendamientos, contratos de largo plazo (más de un año), créditos, ventas y facturas por pagar o por cobrar, compromisos en monedas extranjeras. Todos los compromisos actuales merecen una revisión para prever escenarios impredecibles en 2019.
    • ¿Qué sucede si no puedes pagar?
    • ¿Qué pasa si no puedes cobrar?
    • ¿Cómo establecer el mejor contexto para iniciar renegociaciones?
  2. Compromisos futuros. La vida sigue. Firmamos contratos y asumimos compromisos de forma cotidiana. El contexto económico y legal ha cambiado sensiblemente a nivel internacional, pero los machotes y documentos tradicionales de las empresas y del sector público no se han adaptado a esa nueva realidad. Antes de suscribir nuevos compromisos, vale la pena una evaluación previa.
  3. Patrimonio. La incertidumbre ha crecido. Las leyes han mostrado su volatilidad. Pueden haber cambios repentinos que modifiquen la propiedad y las cargas que le están asociadas. De hecho, ya están sucediendo.  Revisar el marco legal y tributario que rige tus actividades productivas y el cuidado patrimonial, merece una evaluación previa.

¿Para qué una evaluación previa?

Sólo con información confiable podemos tomar decisiones responsables y comedidas.

  1. ¿Es preferible cumplir contratos que ya no son convenientes y justos antes que recurrir a una negociación por temor a un litigio? Negociar es la mejor medicina preventiva y correctiva para los litigios.
  2. ¿Todo litigio significa “pleito”? No necesariamente, si se planea inteligentemente.
  3.  ¿Porqué voy a querer litigar? Al conocer las alternativas y potencialidades, quizás el litigio sea la mejor vía para lograr los mejores beneficios de corto y mediano plazo.  Más que “querer” litigar, vale la pena conocer qué tan sólida es tu posición para estar “dispuesto” a litigar antes que sacrificar ciegamente tus derechos, expectativas y patrimonio,  sin defenderlos.
  4.  ¿Alguien me demandará? Probablemente. Las emergencias económicas incrementan la vida litigiosa de las sociedades. Piensa que la otra parte puede estar haciendo una evaluación previa.

Saber y conocer mi potencial presente, fortalece mi capacidad de controlar y asegurar mi futuro.

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